Invocando la fuerza del territorio

Una caminata histórica acá en Bogotá, enmarcando el encuentro de las Américas contra el cambio climático.

by Carlos Rojas*

Colombia_Neli

“Sentiendo el poder de la intención”. Foto: Nelly Quinones**

Esta increíble foto merece un escrito: Tenemos la esperanza que aquello femenino acallado que habita en cada ser este recuperando su lugar porque la historia y la cultura lo han reprimido. Que no tema ser y se libere del fantasma controlador que lo calla en todos! Tenemos la esperanza porque está sucediendo, nos da alegría y nos humaniza.

Necesitamos mucho de lo femenino reprimido, que vibra en hombres y mujeres, liberado para restaurar al planeta. De aquello que da espacio a la intuición, que acepta el caos y juega con él, en vez de ordenarlo; que acepta las emociones y les da espacio, en vez de rechazarlas; que es lunático a conciencia porque está conectado a los ciclos de la luna y a las mareas y que, sobre todo, no teme guiarse por el corazón y dejar a un lado deberes impuestos.

Aquello que cuida, que protege, que da vida antes que ir a la guerra, que da importancia al cuerpo y a su necesidad de dar y recibir amor como lo más sagrado. Aquello que se sabe cuerpo tierra, cuerpo del otro, cuerpo animal, planta y mineral.

Cuando los seres toman este camino empiezan a comunicarse con las emociones de sí mismos y de los demás a fondo y, de repente, ya no aceptan ser colonos ni colonizados y llegan a estar tan concientemente conectados a su realidad que desconectan el TV y empiezan por fortuna a hablar con las montañas y con el agua y recuperan su habilidad de ser gente de la tierra, ¡y en Bogotá hay un montón de gentes de la tierra! Son parte material y espiritual del territorio y su conciencia se vuelve eco del territorio mismo.

Entonces sucede, como sugieren profecías antiguas muy respetables, que los territorios despiertan cuando la conciencia del ser territorio despierta en sus gentes. Los territorios entonces cantan a través de las gentes porque ellos se vuelven sus ojos y su voz.

En esta histórica foto, cientos de personas guiadas por una diversa inteligencia colectiva, con muchas mujeres usando el poder de su corazón y de las plantas nativas del lugar abren el centro de la ciudad a una nueva dimensión invocando la fuerza del territorio a seguir despertando.

Vienen orando en la voz de muchas tradiciones espirituales unidas, caminando, danzando, activando capas de realidad empolvadas por el tiempo, en un nivel de conciencia tan profundo, gozoso y antiguo que algunos aseguran hace mas de 500 años no se caminaba así por este suelo ¡Gracias a todos los que hicieron esta hermosa caminata!

Nelly Quinones estuvo en la caminata y reporta aqui, sus impresiones:
Colombia_NeliIII“No te imaginas lo que fue, estar en ese momento donde además de caminar con la intención de despertar el territorio se fortaleció el vinculo que hay entre las personas, la iglesia, la ciudad y todos los seres que habitamos la Tierra.

Una caminata histórica acá en Bogotá, enmarcando el encuentro de las Américas contra el cambio climático.

Los muiscas, que son los ancestros que habitaban este territorio, solían ir a las lagunas sagradas y, a través de sus cantos, despertar el territorio. Nosotros hicimos lo mismo y cada iglesia donde fuimos recibidos representaba una laguna.

Así este pasado domingo en la ciudad hubo un gran movimiento y los que estuvimos allá pudimos sentir la fuerza y el poder que tenemos como humanidad. Pudimos sentir el poder de la intención, de la unión, de tejer redes y de acompañarnos en espiritual.”

 

*Carlos Rojas es bio-arquitecto y co-fundador de la Ecoaldea AldeaFeliz.

** Nelly Quinones es design gráfica y residente de la Ecoaldea Aldea Feliz.

 

Comments

happy wheels